Apenas iniciada una brillante carrera en el diario que dirige su padrino
y mentor, la joven periodista Francesca de Gecco sufre un terrible
desengaño amoroso. Sólo el tiempo y la distancia podrán curar una herida
tan profunda, y por eso la muchacha acepta un puesto en la embajada de
su país en Ginebra. Sin embargo, esa ciudad sólo será la primera etapa
de un viaje mucho más largo. Al otro lado del mundo, en los palacios más
deslumbrantes del desierto de Arabia, Francesca encontrará una segunda
oportunidad para ser feliz.
Bueno lectoras, en esta ocasión lo hice al revés. Es decir, dejé
para último la antología. Y lo que pasa es que este libro precede a la trilogía
“Caballo de fuego” y tiene como protagonistas a los padres del personaje
masculino principal de CDF.
¿Qué les puedo decir?; He terminado de leerlo con lagrimas
en los ojos (literalmente), además que me ha dejado con un sentimiento hermoso
en el pecho. No pude dejar de experimentar una sensación de pérdida, de
nostalgia al acabarlo. Son de esas historias que te enganchan desde la primera página
hasta la última y esperas que nunca finalice.
Una vez más Bonelli desarrolla los acontecimientos en medio
de situaciones que realmente han sucedido en la historia de los principales países
que aquí nos presentan, además de entretejer de manera extraordinaria esas
situaciones en la vida de nuestros dos protagonistas, Francesca y Kamal.
La autora nos traslada desde la Argentina hasta los inhóspitos
parajes de Arabia Saudí. Nos conquista con sus descripciones variopintas y nos pasea
por un mundo del que poco sabemos y nos deja conocer y comprender su idiosincrasia,
la cual plasma magistralmente en la trama.
Bonelli además nos presenta esta magnífica historia de amor,
donde Francesca, con raíces italianas, pero de procedencia Argentina, por
cuestiones de la vida, deberá viajar hasta los confines del mundo árabe donde
conocerá el verdadero amor. Un amor el cual deberá enfrentar una cantidad de
adversidades que van desde los prejuicios occidentales, diferencia de edades, hasta
las más arraigadas costumbres y fanatismo musulmán que los hacen victima de
terceros despiadados.
Ambos personajes principales se verán inmersos en una red de
odio y venganza que poco a poco logran superar, no sin antes tener una buena dosis de sufrimiento.
Una de las cosas que más me gustó, fue el carácter de
Francesca. Estamos acostumbradas a protagonistas bobas y lloronas. Sin embargo, esta es una mujer joven,
de carácter y de una madurez que te conquista.
Con respecto a Kamal, ¡qué Alá lo bendiga! ; Gracias
Florencia, mil gracias por darnos a un hombre literario así. Fuerte, decidido,
honesto, leal, fiel, amoroso, respetuoso
y honorable. ¿Cómo no amarlo luego de conocerlo? ; Léanlo y me entenderán.
Debo alabar una vez más la narrativa de este libro. Esta
autora tiene una agilidad para crear historias que te ponen la piel de gallina;
mientras leía, reí, lloré, sufrí, y me emocioné.
Lo adoré de principio a fin, ya que el amor de este par me
dejó con una alegría en mi alma lectora que no sé cómo explicar. El amor de
ambos se enfrenta una cantidad inimaginable de cosas que te dejan K.O. pero que
pese a los pesares te demuestra la valentía de ambos protagonistas para salir
del atrolladero, agarrar el toro por los cuernos y juntos salir de ahí.
Y puedo asegurarles que la relación de nuestros personajes
principales sirve de inspiración para la vida misma, en el sentido que a veces
hay que ser un poco egoísta y pensar en el bienestar propio y que cuando al
final del día, de los problemas, el cansancio, las dudas, te acuestas y abrazas a la persona amada, y en
ella encuentras la paz, sabes que
tomaste la decisión correcta.
Le doy...







